skip to Main Content

La cámara vibroacústica es una sala doble, completamente insonorizada que bloquea herméticamente los sonidos superiores a 100 decibeles, y está ubicada en el interior de una tercera sala para evitar el escape de cualquier ruido. En este lugar protegido por la confidencialidad se puede gritar y llorar.

Surface & oreiller NB2

La imagen de arriba representa el dispositivo que genera la estimulación vibroacústica. Se trata de una superficie suspendida que vibra, y que está rodeada de cuatro cercados acústicos. La intensidad sonora es de unos 80 a 85 decibeles y los sensores captan la intensidad del sonido y el nivel porcentual de vibración. El cliente puede ajustar el volumen dependiendo de su tolerancia y hay un botón de acceso fácil para llamar en caso de necesidad.

La estimulación personalizada se establece al momento de una evaluación psicofisiológica realizada por un profesional. En ella se identifican las características de las bandas sonoras que se van a componer para el cliente. Una sesión dura unos 40 minutos y puede ser modificada, dependiendo de las necesidades.

 Cahier de thérapie (Julie)

Al final de la sesión, el cliente se dirige hacia una sala de recuperación, la cual también está insonorizada. Allí puede tomar el tiempo necesario para descansar y para escribir en su cuaderno de terapia lo que sucedió durante la sesión. Este momento es importante, especialmente cuando la sesión ha sido intensa y liberadora.

Por lo general, la frecuencia de las sesiones es intensiva (unas cuatro o cinco veces por semana).  Es preferible detenerse completamente para luego comenzar de nuevo el proceso intensivo más tarde, en lugar de hacer una o dos sesiones por semana.  Sin embargo, para algunas personas y por ciertas razones, no se excluye la posibilidad de reducir la frecuencia o ajustarlas según las recomendaciones del profesional a cargo del tratamiento

Back To Top